Domingo Lecuona invita en el pregón a vivir una Semana Santa íntima

El que fuera esclavo mayor del Cristo da inicio a unos actos que no se podrán celebrar en la calle.

Eldía 20.03.2021

Domingo Lecuona Fernández, esclavo mayor del Cristo de La Laguna entre 2009 y 2010, invitó a vivir esta Semana Santa 2021 desde las parroquias de La Laguna y desde la Catedral de una manera distinta, más íntima y sin procesiones a causa de la pandemia. Esto destacó el autor del pregón de este año de la Semana Santa, que recordó que entre los días más importantes se encuentra el Domingo de Ramos y el Triduo Pascual.

La parroquia matriz de Nuestra Señora de la Concepción acogió la noche del jueves la lectura del pregón de la Semana Santa de La Laguna, en un acto que fue retransmitido en directo a través de los canales oficiales del Obispado de Tenerife, según informó la cadena COPE. Además de esclavo mayor, Domingo Lecuona fue profesor de Primaria, secretario diocesano de la Adoración Nocturna Española, tesorero de la Sección de San Pascual Bailón de la Catedral y vocal de la Asociación de Amigos de la Catedral de La Laguna. El acto comenzó con una marcha procesional a cargo de la banda de música San Sebastián de Tejina, grabada previamente. Terminado el pregón, el presidente de la Junta de Hermandades y Cofradías de La Laguna hizo entrega a Dominco Lecuona de la medalla de la entidad. El acto se cerró con las intervenciones del presidente de la Junta, Miguel Ángel Martín, y del obispo de la Diócesis Nivariense, Bernardo Álvarez.

 

La forma más fácil de visitar al Cristo

El Santuario afronta la recta final de sus obras de rehabilitación con la intervención en la zona de entrada, donde se han eliminado todas las barreras arquitectónicas.

El Día 25.04.2021 FOTOS CARSTEN W. LAURITSEN

El Santuario del Cristo de La Laguna afronta la recta final de sus obras de rehabilitación y lo hace facilitando el acceso de feligreses y turistas al templo. Después de la realización de importantes mejoras arquitectónicas en toda la construcción, que no solo han servido para mejorar la seguridad de los edificios sino también para devolverle la belleza y la majestuosidad a este conjunto, los visitantes podrán ahora acceder de una manera más sencilla al templo, a través de una plaza renovada y la eliminación de barreras arquitectónicas. La ambiciosa rehabilitación del Santuario del Cristo dio comienzo en 2018 y la previsión era que estuviera concluida a final de 2020; sin embargo, la crisis sanitaria y sus consecuencias han provocado el retraso. No obstante, está previsto que la intervención total esté finalizada en junio.

Las obras realizadas, divididas en cinco fases –aunque finalmente dos de ellas se solaparon hasta quedar únicamente cuatro–, han sido financiadas por el Gobierno de Canarias, el Cabildo de Tenerife, el Ayuntamiento de La Laguna y la propia Esclavitud del Cristo. Durante estos últimos meses, los trabajos se han centrado en intervenir la edificación que albergaba la antigua zona conventual donde se encuentra el Rectorado para destinarla a nuevos usos y la rehabilitación integral de la casa de la Esclavitud. Además, se está interviniendo en la plazoleta de acceso después de que la entidad recuperara el jardín que se sitúa en uno de los laterales del patio del recinto de manos del Ejército.

A pesar de que en un principio se había planeado dotar al espacio de luminarias, iluminación monumental, mobiliario urbano y elementos informativos, los trabajos se han reducido y se mantendrá el mismo pavimento que ha existido hasta ahora, los adoquines. No obstante, el esclavo mayor de la Esclavitud, Francisco Doblas González de Aledo, explica que se ha optado por eliminar el escalón de entrada al templo, así como el travesaño de la impresionante puerta de madera. Para ello, se ha instalado un sistema de ruedas para que la puerta se puede abrir por completo y se facilite la entrada, sin ningún obstáculo.

Francisco Doblas afirma que las primeras opiniones ya se han dejado notar entre los visitantes al Santuario, que celebran que se eliminen las barreras arquitectónicas existentes hasta el momento. En toda esta intervención ha sido relevante el trabajo desempeñado por el mayordomo del Cristo, Ferrera Martín, quien ha coordinado día tras día el correcto devenir de las obras. Ha sido él una de las personas que ha coincidido en la idoneidad de eliminar la rampa de acceso al templo, dejando la entrada a una única altura. “Queríamos hacer algo más complejo, como eliminar los adoquines y poner piedra molinera pero no ha podido ser porque no hemos recibido todo el dinero que teníamos previsto, así que nos hemos centrado en eliminar la valla que antes separaba la zona de los militares de la del Santuario e integrar todo el espacio tal y como era antiguamente”, relata el esclavo mayor, quien recuerda que esta separación se levantó en la década de 1970. Además, estos días se cambian algunos de los adoquines de la plaza para garantizar la seguridad de los viandantes en esta zona.

Las fases 3, 4 y 5 del Plan Director de la rehabilitación se han encadenando en este último tramo con los trabajos que tratan de garantizar el correcto mantenimiento de estas edificaciones. Entre las dependencias que se han intervenido se encuentran las que próximamente albergarán el museo y la tienda y para ello se han establecido nuevos accesos para estos dos espacios. Durante estos meses se ha procedido a impermeabilizar las cubiertas y se han sustituido algunos de los pavimentos no originales que han pasado a ser de manera natural o de mármol.

Con todo ello, la mejora del Santuario del Cristo y sus dependencias aledañas se ha venido desarrollando desde el año 2018 y ni si quiera se ha visto afectada –al menos no demasiado– por la crisis sanitaria que vive el país en la actualidad. A todos estos trabajos se ha sumado una importante intervención en las piezas de arte que posee la Esclavitud. En este sentido, Francisco Doblas expresa que ha sido un trabajo concienzudo porque “ha habido que coordinar la salida de todas las obras de arte, realizamos un concurso para elegir a los restauradores que se encargarían de cada pieza, fiscalizamos sus salidas con un seguro en cada caso, realizamos un seguimiento de todos los trabajos y coordinamos el regreso de las piezas”, por lo que ha sido un camino largo y complicado. Se ha trabajo sobre pinturas, esculturas, textiles, documentos y variados objetos que han formado parte del patrimonio de la congregación durante años. Para llevar a cabo estos trabajos, la Esclavitud dio forma a un comité de expertos, integrado por la restauradora Silvia Díaz; el historiador Carlos Rodríguez Morales; el delegado diocesano de patrimonio Miguel Ángel Navarro, y miembros de la Esclavitud. Este grupo se ha encargado de designar las 40 piezas que se han visto beneficiadas de los trabajos de restauración. Para la elección de los profesionales se examinó cuáles son las especialidades de cada uno de ellos, para que trabajaran así de manera cómoda.

Buen resultado

Tras este largo proceso de rehabilitación, que se ha dividido en varios ámbitos, como la de garantizar la conservación de las piezas de arte, mejorar la accesibilidad y darle seguridad al recinto con la impermeabilización y la colocación de sistemas contra incendios, la Esclavitud del Cristo destaca ahora el buen resultado de la intervención final.

Esta obra abarca facetas muy diferentes: arte, accesibilidad, seguridad y conservación. Doblas asegura que “se trata de una obra histórica, un proceso que jamás se había hecho antes y que ahora permite que este Santuario pueda continuar con su actividad durante mucho tiempo”. Añade que “lo más importante es que vamos a poder dejar el edificio con la máxima seguridad para los visitantes pero también le hemos ofrecido seguridad a las edificaciones” y concluye que “evitar un incendio es prácticamente imposible pero ahora sabemos que si se produce vamos a poder salvar una gran parte del inmueble gracias a los trabajos de impermeabilización y la instalación eléctrica renovada”.

El esclavo mayor añade que las obras tendrán su broche de oro con la apertura las próximas semanas del museo en el que se mostrará buena parte de las obras que han sido restauradas a lo largo de los últimos meses. “A través de varias estancias en las que también hemos intervenido, el visitante podrá descubrir la historia vinculada a este templo”, recuerda Francisco Doblas quien añade que este recinto “era visitado por nueve de cada diez turistas que llegaban a La Laguna”. Eso era antes de la crisis sanitaria. Ahora, la Esclavitud del Cristo espera poder recuperar poco a poco la normalidad atrayendo a la gente con esta renovada imagen. Además del atractivo de la imagen del Cristo lagunero y de la majestuosidad del Santuario y su connotación religiosa, el esclavo mayor afirma que “este nuevo museo permitirá que la gente acabe el recorrido de la mejor manera posible y que conozca la historia de este lugar, que acogió a la Orden Franciscana y que tan importante ha sido como centro de religiosidad popular”.

Almeyda rinde honores al Cristo

Centenario de la promesa de la Batería de Montaña de Tenerife al Cristo de La Laguna si regresaba de la guerra de Melilla sin bajas

PERIODICO ELDIA 09/07/2021FOTOGRAFIA: ANDRÉS GUTIÉRREZ
Humberto Gonar Santa Cruz de Tenerife

El Centro de Historia y Cultura Militar de Canarias con sede en el cuartel de Almeyda acogió el pasado miércoles la presentación de los actos conmemorativos del centenario de la promesa que realizó la Batería de Montaña de Tenerife que participó en la guerra de Melilla, a raíz de las tribus de las mismas de hierro del Rif que se levantaron en armas en la que también se denomina segunda guerra de Marruecos. Aunque el inicio se remonta a 1909, fue precisamente el 14 de septiembre de 1921 cuando salió el destacamento desde Tenerife que prometió al Cristo de La Laguna escoltarlo en cada procesión si no se registraban bajas en sus filas.

Así lo explicó el coronel José María Iglesias de Useel y de Leste, antiguo director del Museo Militar de Almeyda y comisario de los actos conmemorativos, a los diferentes mandos que asistieron a la presentación de la programación de dicha efemérides, entre los que se encontraba el jefe de la Zona Militar de Canarias, el teniente general Carlos Palacios Zaforteza.

Según los datos aportados por el coronel Iglesias, desde Canarias participaron dos baterías de montaña, que salieron en septiembre, y otras tantas de Costa que partieron en diciembre, si bien los refuerzos militares aportados desde esta región se incrementaron en 1924 con sendos batallones de Infantería. En los tres envíos, los efectivos militares partieron tanto desde Tenerife como desde Gran Canaria, lo que supone que en la guerra de Melilla, o del Rif, participaron unos tres mil canarios.

En su exposición, el coronel Iglesias precisó que la orden de «saltar a África» llegó al mando de Canarias el 30 de agosto de 1921, y se hizo efectiva precisamente el 14 de septiembre de ese mismo año, cuando se procedió a embarcar después de la promesa realizada al Cristo de La Laguna.

El militar Ventura Yagüe, que cuida del Museo Histórico Militar de Canarias, en Almeyda, como ‘al niño de sus ojos’, recordó que cada año el Ejército celebra una conmemoración, como ocurrió en el pasado con el centenario de la Legión; en esta oportunidad se ha querido poner en valor la promesa realizada la Batería de Artillería al Cristo de La Laguna.

El Museo de Almeyda se convertirá de un altar de obligada visita para los amantes de la historia que quieran revivir este episodio de la historia a través de dos exposiciones que ya están muy avanzadas: una, específica sobre el batallón de montaña, a la que se sumará, en paralelo, otra que se presentará para el título de ‘Esencia de África; canarios en África’, que reunirá desde uniformes a objetos de la época. También desde el Centro de Historia y Cultura Militar de Canarias se trabaja para poder llevar a cabo una muestra fotográfica en la Casa Lercaro, en la ciudad de La Laguna.

Las dos muestras que se desarrollarán en el Museo Militar de Almeyda están previstas que abran sus puertas en septiembre, y se contempla que se traslade a Las Palmas de Gran Canaria en noviembre o diciembre próximo. En paralelo, también está prevista la celebración de un ciclo de conferencias sobre la efemérides.

El coronel Iglesias también destaca como los hitos principales de la programación conmemorativa la presentación del sello dedicado a la Batería de Montaña, acto que está previsto el 8 de septiembre, en una oportunidad única para los amantes de la filatelia. Además, el Palacio de la Capitanía Militar de Canarias será el marco de un concierto de la Banda Militar, dentro de los actos del centenario de la promesa al Cristo, al que se añade un hermanamiento entre la Esclavitud y el Regimiento de Artillería precisamente el 14 de septiembre, día grande del Crucificado lagunero, un encuentro en el que se renovará precisamente ese compromiso que hace cien años hicieron los militares por no tener bajas en sus filas en la campaña de Melilla, como así ocurrió.

A la presentación del programa de actos conmemorativos se encontraba un bisnieto del capitán Iglesias, que estuvo al frente de la Batería de Montaña que partió el 14 de septiembre de 1921 hacia África, así como el nieto y el bisnieto del teniente coronel Salvador Acha Caamaño, que dirigió otra batería. Se da la circunstancia de que el bisnieto de este mando es José Carlos Acha Domínguez, quien fuera concejal de Fiestas y luego de Cultural del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, quien, junto a su padre José Manuel Acha asistieron a la presentación tanto por el rango de consanguinidad con uno de los mandos que participó en la batalla como por su colaboración demostrada en la cesión puntual de objetos que se expondrán en la muestra que se organiza para el próximo 8 de septiembre. El propio Ventura Yagüe puso en valor el hecho de que los militares canarios participaran en diecinueve combates en el año y un mes que estuvieron, según el capitán Salvador Iglesias, en África. «Y veían como a su lado caían compañeros víctimas de los ataques, pero ninguno era de Artillería, lo que atribuyeron a la protección del Cristo de La Laguna».

Ventura Yagüe explica que la muestra incluirá desde armamento de la época a condecoraciones, unos fondos que ya están clasificados y que se mostrarán desde septiembre en dos salas, teniendo un papel fundamental la colaboración de la Asociación Amigos del Museo Histórico Militar de Canarias, con sede en Almeyda.

Homenaje a soldados canarios

Ventura Yagüe puso énfasis en que los actos del centenario de la promesa al Cristo de La Laguna también supongan enaltecer a los soldados canarios que participaron en la guerra de Melilla, «agricultores de 18 y 19 años que venían de diferentes puntos de la geografía insular, le daban una escopeta y lo mandaban al frente».

En el trabajo de documentación, Yagüe se refería al caso de Juan Rojas Morales, natural de Arico el Alto, que integró el Batallón de Expedición 64 de Infantería. Si nieta, Clara Marrero, se presentó un día en el Museo Militar y mostró una carta que tenía encuadernada en su dormitorio por la carga emotivo con el autor: su abuelo. Tras revisar el escrito, el documento incluye en forma de poema todo el recorrido que realizó desde que salió de su casa hasta que llegó a Melilla, y en el reverso de la hoja había escrito hasta la canción que entonaban los miembros del batallón. ¡Una joya!, destaca Ventura Yagüe, que precisa que, aunque no forma parte directamente de los efectivos de Artillería que partieron en 1921 –el escrito se data en 1925–, se va a incluir también en la exposición, porque forma parte de la historia de esta campaña, aprovechando la relevancia con la que el Ejército destacará la promesa al Cristo.

Para Ventura Yagüe, se trata de una oportunidad única para conocer la aportación de canarios que participación en misiones en defensa de la Patria. «Aunque anónimos, son héroes de nuestra tierra que participaron en una campaña como la guerra de Melilla y a la que ahora se les rinde tributo».

Un artillero escolta al Cristo, como ocurre desde 1921. Abajo, la familia Acha atiende las explicaciones del coronel Iglesias, comisario de los actos.