En la mañana del dia 31 del próximo pasado Julio  de 1881 fueron, en la Iglesia del Cristo, colocados en capilla ardiente con los honores de Capitán General del Ejército fallecido en plaza con mando en Jefe, los restos del Adelantado.

Algunas horas después, el salón de actos públicos del Instituto Provincial y las galerías bajas del espacioso edificio que éste ocupa, llenábanse las distinguidas damas y caballeros. Se trataba de una solemnidad literaria.

La Sociedad Económica, que ha tomado parle principal en la celebración de éstas que podemos llamar fiestas del Adelantado, celebraba pública sesión para hacer entrega de los premios del certamen por ella convocado.

El señor direclor de la patriótica Sociedad, Dr. D. Domingo Darmanin, abrió la .sesión con un notable discurso, y rotos después los sobres que encerraban los nombres dé los autores de los trabajos premiados y leídos por D. Patricio Estévanez los que estaban escritos en verso, se hizo entrega de los premios. Estos fueron: á D. Antonio Zerolo, primer premio (pluma de plata); a D. José Tabares y Bartlett, otro primer premio (pluma de plata); y á D. Patricio Perera, accésit.

Untrabajo en prosa deD.Felipe Poggi obtuvo también accésit. A continuación pronunció D. Francisco Hernández Sayer,en nombre de la Sociedad Instructiva, un bellísimo discurso, en el que se vio los progresos que en el arte de la oratoria hace este aprovechado joven; y levantó la sesión el señor Darmanin con breves palabras de agradecimiento á la concurrencia.

Con luchas por la tarde y paseo en la plaza del Adelantado por la noche, lerminó este primer dia. 

En el segundo de los festejos y primero del mes tuvo lugar la traslación de los restos del Adelantado.

La comitiva, compuesta del Ayuntamiento, autoridades superiores de la Provincia, Junta "Organizadora, Comisiones de Corporaciones y Sociedades, parientes del Adelantado, etc., etc., salió de las Salas Consistoriales conduciendo el pendón que sirvió á las huestes españolas de la conquista de Tenerife; y después do unirse á ella en la Catedral el Cabildo, clero parroquial y cofradías religiosas, pasó á la iglesia del Cristo. Cantóse allí solemne responso, y colocados los restos de Fernandez de Lugo en un magnífico carro fúnebre que tiraban cuatro soberbios caballos negros convenientemente enjaezados marchando al frente otro caballo con manta ostentando el escudo de armas del conquistador, púsose en marcha el cortejo hasta llegar á la Catedral, atravesando las calles "de Alamos, San Agustín, Agua, plaza del Adelantado, calles de la Rosada y de la Carrera.

Llegado el cortejo á la Catedral, dijose una solemne misa con acompañamiento de orquesta, y pronuncióse una oración fúnebre—que no oímos, pero de" la que se han hecho grandes elogios—por el canónigo doctoral D. Silverio Alonso del Castillo, después de colocados los restos en el túmulo al efecto elevado en la Catedral.

Terminada la ceremonia, fueron encerrados aquéllos en el mausoleo que se construyo en la misma iglesia, y del que nos ocuparemos al terminarse.

 Hicieron los honores de ordenanza el Batallón Provisional y el destacamento de Artillería que guarnecen esta capital, v los Batallones de la Laguna y de la Orotava.

Por la noche, paseo en la plaza del Adelantado, ((ue se hallaba iluminada a la veneciana. 

En el dia dos las bandas de música recorrieron las calles en las horas de la mañana; destribuyéronse después limosnas á los pobres, por la Esclavitud de San Juan Evangelista; corrióse la sortija, y por la noche paseo de nuevo.

Al mismo tiempo la Sociedad Instructiva celebraba su anunciada velada literaria ante un escogido y numeroso concurso en el salón del Instituto.

Presidía el acto D. Antonio Zerolo. Después del discurso de éste inaugurándola, hicieron uso de la palabra, entre espontáneos aplausos, los señores Pííña v Real, Cúllen, Perera (para leer unos inspirados versos), Hernández Sayer, Alonso del Castillo (D. Silverio) y Fernandez de Béthencoürt. Breves palabras del señor presidente terminaron la sesión, que dejó los más gratos recuerdos.

La orquesta de la Sociedad Filarmónica prestó su valioso concurso á esta fiesta de la inteligencia, lo mismo  que á la que la Económica había celebrado dosdias antes. 

La Laguna hallábase vestida de gala en estos dias. Seis arcos y un templete se elevaban en la carrera que recorrió el fúnebre cortejo.Las plazas del Adelantado, concepción y  Catedral, esta última con trofeos militares, encontrábanse perfectamente adornadas; las casas particulares luciendo cortinas; etc.

Pero algo mereció, más que nada, la atención de los amantes de lo bello. El buen gusto artístico se dejaba ver en el túmulo de la Catedral y en el carro fúnebre: éste fué costeado por algunos descendientes del Adelantado que aquí residen. La enhorabuena a D. Marcelino Oráa por la acertada dirección de las obras citadas y por la del arco de la Sociedad El Porvenir. Pero otro arco merecería un buen premio, si de concederlos se tratase: el de la Sociedad La Humanitaria. 

En conjunto. Los actos con que en la Laguna se ha solemnizado la traslación de los restos del Adelantado Fernandez de Lugo, han dejado á todos satisfechos: puede estar seguro de ello I a Junta Organizadora.

Afírmase que unas ocho mil personas han visitado estos dias la vecina ciudad.

L.Rio Oseleza

08/08/1881 Revista de Canarias Nº 65 página 16.