D.E.P. Fray Lucas, quien mantuvo una leal y generosa relación con la P.R.V. Esclavitud en los difíciles momentos de la salida de la Orden Franciscana del Real Santuario.

 

Fr. José Lucas Tejera Pérez, ofm 1958 - 2017

José Lucas nació en Las Palmas de Gran Canaria el día 18 de octubre de 1958. En una familia de cinco hermanos ocupaba el último lugar y tras una etapa juvenil llena de inquietudes solicitó el ingreso en la Provincia Bética a través de los franciscanos del Convento de san Antonio de la Calle Perdomo de Las Palmas.
Inició el Postulantado en el Santuario de Loreto con casi 19 años de edad en septiembre de 1977. Prosiguió el Noviciado en el Monasterio de Guadalupe desde agosto de 1978 hasta ese mismo mes del año siguiente. Y continuó su formación en el Convento de san Buenaventura de Sevilla desde 1979 a 1981.
Desde su primeros pasos en la Fraternidad se sintió fuertemente vocacionado a vivir este camino evangélico en la condición de hermano laico, figura sobre la que reflexionó incansablemente y por la que luchó hasta poder alcanzar su verdadera identidad de hermano laico en franca conexión con las directrices que dimanan de nuestro Padre San Francisco y su acomodación en aquellos años del posconcilio. 
Obtuvo el primer destino al Monasterio de La Rábida, en Palos de la Frontera, Huelva, (1981-1982), tras el cual hizo la Profesión solemne en el Convento de san Buenaventura el día 24 de septiembre de 1983 junto a Fr. Jesús I. Colombo Roquete.
En ese mismo tiempo fue elegido para formar parte del recién creado Equipo Provincial de Pastoral vocacional de la Provincia Bética que tenía su residencia en el Convento de Loreto. Al año siguiente este mismo Equipo de hermanos fue destinado a las dependencias de lo que fue el internado del Colegio de San Antonio en la ciudad de Cáceres (1984/1986). A su breve paso por Cáceres le siguió otro corto destino en Villanueva de la Serena en la Provincia de Badajoz. 
Acabados sus años en Extremadura empezó su paso por las Fraternidades que la Provincia Bética tenía en Sevilla. En primer lugar, fue hermano fundador de la Fraternidad de Nuestra Señora del Águila en Palmete en el año 1988, estancia que duró hasta el año 1998. Le siguió el destino al Convento de San Antonio en la ciudad de Sevilla. Durante todos estos años fue ejerciendo el oficio de administrador de las distintas fraternidades por la que fue pasando, destacando en él su desprendimiento y generosidad para con cada hermano y las necesidades de cada casa.
En San Antonio de Sevilla, desempeñó además el oficio de administrador provincial, servicio que ejerció hasta la unión de Provincias en el año 2015.
En el año 2007 fue destinado a Loreto en calidad de Maestro de Postulantes, responsabilidad que ejerció durante casi dos trienios. En 2010 fue nombrado Guardián del Convento de Loreto y responsable de la Enfermería provincial. También fue elegido definidor en dos ocasiones. Con ocasión de la unión de provincias permaneció en Loreto como Administrador local y miembro del Equipo de formación del Postulantado. 
El hermano José Lucas fue requerido en varias ocasiones para emprender proyectos nuevos en la Provincia. Además de la fundación del Equipo de pastoral vocacional y de la Fraternidad de Palmete, estuvo en los principio de la creación e implantación de Proyecto Hombre en Sevilla, trabajó por difundir los postulados de Justicia y Paz que la Orden y la sociedad pedían para nuestra Provincia y Conferencia franciscanas, y fue distinguido con la Medalla de Oro por el Ayuntamiento de Espartinas en febrero de 2013. Trabajó, por demás, en multitud de grupos y asociaciones de la Iglesia y en otras de matiz más sociales. Se interesó por dar de la economía una visión más en consonancia con criterios éticos y vivió ciertamente interés por toda situación humana en donde aplicar grandes dosis de escucha, de paciencia y de perseverancia.
En 2015 le fue detectado cáncer de próstata, que fue tratado con radioterapia sin grandes alteraciones, la alarma se encendió en diciembre del año 2016 donde aparecieron los primeros síntomas de propagación descontrolada. Estos últimos meses han conformado una dura batalla contra su enfermedad, mostrando en todo momento entereza, espíritu de superación y una paz y ciencia llenas de admiración y dignas de ejemplo. Finalmente entregó su alma al Señor en la noche del día 3 de junio y sus cenizas descansarán para siempre en la cripta de este Santuario de Ntra. Sra. de Loreto, a cuya Virgen profesó una singular devoción.

Fr. Joaquín Domínguez Serna, ofm
5 de junio de 2017


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