Los Reyes de España visitaron el Santuario del Cristo de La Laguna, dentro de los actos programados en el viaje a las islas que conmemora el centenario del que realizó el abuelo de don Juan Carlos, el Rey Alfonso XIII, en 1906, y que fue el primero de un monarca a Canarias. A las 17:45 hrs en las puertas del templo Sus Majestades fueron recibidos por el obispo nivariense, Bernardo Álvarez Afonso, el padre Guardián de la comunidad franciscana,  Francisco González Ferrera y el Esclavo Mayor del Cristo, Juan Luis Maury-Verdugo. El Rey recibió el bastón como esclavo honorario del Cristo. Debajo del coro estuvo la comunidad franciscana y la junta de gobierno para saludar a los Reyes. El Prelado, posteriormente, dirigió una sencilla oración e invitó a los monarcas a firmar en el Libro de Honor de la Esclavitud, junto al mismo estaba el libro donde firmó Alfonso XIII en 1906 y la pluma que utilizó el monarca. En el libro escribió lo siguiente: "A la Esclavitud del Sántisimo Cristo de La Laguna , con nuestro afecto.  Juan Carlos R. y SofíaTras realizar una breve sesión fotográfica, la Esclavitud,  entregó su primera insignia de oro y brillantes al Rey, y el Obispo le dio un regalo muy especial: siete medallas de oro con sus respectivas cadenas, con el Cristo de La Laguna por un lado y la Virgen de Candelaria por el otro, para los siete nietos de los Reyes.

La visita de Don Juan Carlos y Doña Sofía al Santuario del Santísimo Cristo de La Laguna, como última parada en el municipio, sirvió para que los monarcas, al salir del templo, rompieran el estricto protocolo que se cumplió durante toda la jornada. Antes de introducirse en los vehículos oficiales, los Reyes quisieron acercarse al público y saludar personalmente a los vecinos.

 

Crónica de la Visita de Sus Majestades los Reyes de España al Real Santuario del Santísimo Cristo de La Laguna

En la Muy Noble, Leal, Fiel y de Ilustre Historia Ciudad de San Cristóbal de La Laguna, de la isla de Tenerife, siendo el veintidós de Noviembre de dos mil seis el día señalado por SS.MM Católicas los Reyes  Don Juan Carlos y Doña Sofía de Grecia, para visitar el Real Santuario del Stmo. Cristo que lleva el título de esta Ciudad, y en la que es venerado desde los primeros años de su fundación y conquista del islam bajo la presidencia del Excmo. y Rvdmo. Sr. Dr. Don Bernardo Álvarez Afonso, dignísimo Obispo de la Diócesis de San Cristóbal de La Laguna, y del Esclavo Mayor, Don Juan Luis Maury-Verdugo y García, se reunió en el Real Santuario la Junta de Gobierno de la Pontificia, Real y Venerable Esclavitud del Stmo. Cristo de La Laguna, acompañada de miembros representativos de la Esclavitud así como de representantes de la Diócesis que al final se relacionan, para recibir a SS.MM. los Reyes, quienes se encontraban de viaje oficial en las Islas Canarias, con motivo de la Conmemoración del Centenario de la Real visita que en 1906 realizara S.M. el Rey Don Alfonso XIII y SS.AA. RR. los infantes Doña María Teresa de Borbón y Don Fernando de Baviera, tras la cual S.M. Don Alfonso XIII otorgó a esta Esclavitud el título de Real.

Alrededor de las seis de la tarde, a la llegada de SS.MM. los Reyes, comenzaron a repicar las campanas en señal de júbilo, siendo recibidas SS.MM., en el atrio del Real Santuario, por el Excmo. y Rvdmo. Sr. Obispo de la Diócesis - quien llevaba las vestiduras para circunstancias solemnes fuera de las celebraciones litúrgicas-, por el Padre Guardián y por el Esclavo Mayor, que hiso entrega a S.M. el Rey don Juan Carlos I del Bastón de plata y vara de presidencia de la P.R. y V. Esclavitud, en su condición de Esclavo Mayor Honorario y Perpetuo, título que ostenta  S.M. desde 1976.

A continuación, ya en el interior del templo, bajo el coro, SS.MM. los Reyes de España fueron recibidos por la Comunidad Franciscana, así como todos los miembros de la Junta de Gobierno de la Esclavitud y esclavos miembros de la comisión organizadora de los actos de conmemoración del Centenario del título de Real a esta Venerable Esclavitud, quienes se encontraban en el siguiente orden: Don Emilio La Roche Machado, Don Francisco J. Doblas González de Aledo, Don Eladio Alexis Díaz Marrero, Don Domingo Ferrera Martín, Don Francisco Toste Bello, Don José Suarez Méndez, Don Bernardo Álvarez Delgado, Don Octavio Cabrera López, Don Isidro Alonso González, Don Francisco Tubal Morales González, Don José Manuel Abreu González, Don Antonio Manuel Rodríguez Cedrés, Don Francisco J. González de Aledo y Buergo y Don José María Maury-Verdugo( estos dos últimos como miembros de la Comisión del Centenario).Tras SS.MM los Reyes de España, fueron recibidos el Excmo. Sr. Presidente del Gobierno de Canarias, Don Adán Martín Menis, El Excmo. Sr. Ministro de Justicia (que actuaba como Ministro de Jornada), Don Juan Fernando López Aguilar, El Excmo. Sr. Presidente del Parlamento de Canarias, Don Gabriel Mato Adrover, el Excmo. Sr. Delegado del Gobierno en Canarias, Don José Segura Clavel, La Excma. Sra. Alcaldesa de San Cristóbal de La Laguna, Dª Ana María Oramas González-Moro, El Excmo. Sr. Presidente del Cabildo Insular de Tenerife, Don Ricardo Melchior Navarro; además de los miembros de la Casa de S.M, encabezados por el Excmo. Sr. Jefe de la Casa de S.M., Don Alberto Aza Arias y el resto de la Real Comitiva.

Mientras se interpretaba al órgano el Canticorrum Iubilo, obra del compositor G.F. Haendel, SS.MM. avanzaron hacia el Presbiterio, a la derecha del Sr. Obispo, seguidos por el Esclavo Mayor y el Padre Guardián, incorporándose a continuación en comitiva la Junta de Gobierno de la Esclavitud junto al Jefe de la Casa de S.M. y Autoridades civiles invitadas, hasta la colocación de SS.MM. en los reclinatorios dispuestos a los pies de las gradas del Presbiterio.

Una vez que SS.MM. se unieron situado en el lugar dispuesto, el Esclavo Mayor se colocó en el primero de los bancos del lado del Evangelio, y el Sr. Obispo, ya en el Altar, pronunció unas palabras de bienvenida a los reales visitantes y a continuación dirigió el rezo de una oración y del Padrenuestro, finalizando con la Bendición especial que el

A continuación, invitados por el Sr. Obispo, SS.MM. se acercaron a los pies del Santísimo Cristo para contemplar la Sagrada Imagen.. Los Reales visitante se interesaron por los detalles devocionales y artísticos de la Imagen del Cristo Lagunero y de su Retablo, a lo que dio adecuada respuesta el Esclavo Mayor.

Luego, en la gradas del Presbiterio se colocaron el Sr. Obispo, el Esclavo Mayor, el padre Guardián y los miembros de la Comunidad Franciscana para hacerse la foto de familia juntos SS.MM., sin que pudiera incorporarse finalmente la Junta de Gobierno y Comisión del Centenario.

Acto seguido SS:MM., acompañados del Sr, Obispo y del Esclavo Mayor, se acercaron hasta la mesa colocada en el antepresbiterio en el lado de la Epístola, revestida de terciopelo rojo y con el escudo corporativo bordado en oro, dispuesta al efecto por la Esclavitud, donde tendría lugar el acto de la firma y estamparon Sus Firmas en el nuevo Libro de Honor de la Esclavitud, que se abrió por esta Corporación para perpetuar la memoria de tan fausto acontecimiento, primero Don Juan Carlos y luego Doña Sofá.

El Esclavo Mayor  mostró a SS.MM. el libro de firmas abierto con ocasión de la visita de S.M. el rey Don Alfonso XIII, el 26 de marzo de 1906, con su firma y las que también estamparon SS.AA.RR. que le acompañaban. Además pudieron contemplar las firmas de los Condes de Barcelona, de SS.MM., siendo Príncipes de Asturias y de S.A.R. el Príncipe Felipe, así como la pluma de oro que utilizó el Rey D. Alfonso XIII.

Tras la firma, el Esclavo Mayor solicitó a S.M. el Rey que aceptara la insignia de oro y brillantes de la Esclavitud, que había sido confeccionada hacía más de diez años en espera de ocasión como la presente para su entrega. Su Majestad aceptó dicha insignia y, de forma espontanea, pidió al Esclavo Mayor que se la impusiera, a lo que este accedió, considerándolo un alto honor. Luego, el Esclavo Mayor presentó al Sr. Obispo, a fin de que se la entregara a SS.MM., siete medallas de oro con sus respectivas cadenas, con las imágenes grabadas del Stmo. Cristo de La Laguna y de la Virgen de Candelaria, dirigidas a los sietes nietos de SS.MM, como obsequio de la Esclavitud.

Acabado lo cual, SS.MM., se retiraron del templo en la misma forma del ingreso. Un espontáneo sentido y prolongado aplauso por parte de todos los presentes acompañó a Don Juan Carlos y Doña Sofía mientras avanzaban por la nave del templo hacia la salida, acompañados del Sr. Obispo, seguidos por el Esclavo Mayor y miembros de la Junta de Gobierno y Comisión del Centenario, así como séquito acompañante, mientras se interpretaba al órgano el Aleluya de Haendel.

Mientras repicaban las campanas, SS. MM. fueron despedidos en el atrio por el Sr. Obispo y por el Esclavo Mayor, a quien S.M. el Rey entregó el Bastón de Plata y vara de presidencia de la Esclavitud, finalizando de esto modo la Visita regia tanto tiempo esperada y de la que la Venerable Esclavitud se siente tan honrada y agradecida.

 

Relación detallada de todo lo ocurrido en la Visita Regia que SS.MM. los Reyes  Don Juan CarlosI de Borbón y Doña Sofía de Grecia hicienron a esta Venerada y Sagrada Imagen del Stmo. Cristo de La Laguna

Para esta solemnidad, por parte de la Junta de Gobierno se acordó preparar el templo con la mayor suntuosidad posible, sin que la Venerada Imagen se sacara de su camarín. Al efecto, se dispuso la limpieza del templo y sus dependencias en el exterior del Santuario, se instaló iluminación suficiente ene le exterior, se lipió el retablo y alhajas de plata repujada, se colocó alfombra roja desde el atrio, a lo largo de toda la nave del templo, se colocó a modo de colgadura el antiguo velo del Santísimo Cristo, de terciopelo y con el emblema de la Esclavitud.

Antes de la llegada de SS. MM. al Real Santuario, y tras superar los controles de seguridad instalados al efecto, fueron colocándose en el interior del templo los invitados hasta completar el número de 145 personas que pudieron acceder, según los lugares reservados: en el lado del Evangelio, por expreso deseo e indicación del Excmo. y Rvdmo. Sr. Obispo, se pasó a los primeros asientos a los miembros de la Curia Diocesana invitados. Tras ellos se colocaron los esclavos miembros de la Junta de Gobierno, los esclavos miembros de la Comisión organizadora de los Actos conmemorativos del Centenario asistentes, los Ex Esclavos Mayores y los Esclavos miembros de Juntas de Gobierno anteriores, todos ellos en representación del conjunto de miembros de la Esclavitud que, por razones de espacio y seguridad, así como por el deseo del Sr. Obispo de invitar a personas representativas de la Iglesia Diocesana, no pudieron acceder al templo. Tras ellos, las esposas o acompañantes de los miembros de la Junta de Gobierno. El Esclavo Mayor se colocaría en el primero de los bancos del lado del Evangelio, por corresponderle la Presidencia de la Esclavitud, que recibía a SS. MM.

En el lado de la Epístola se colocaron, en primer lugar, las Autoridades Civiles que configuraban el séquito Real y los miembros de la Casa de S. M. Tras ellos, se colocó al conjunto de Religiosos y personas invitadas por el Sr. Obispo, como representantes de la Iglesia Diocesana en San Cristóbal de La Laguna: Vicarios Generales; Vicario Episcopal; Arcipreste; Secretario Particular; Seminario; Cabildo Catedral; Junta de Hermandades y Cofradías; y las siguientes Comunidades Religiosas: Franciscanos de Santa Cruz de Tenerife, Hermanas del Buen Consejo, Padres Paúles, Siervas de María, Hermanas de los Ancianos Desamparados, Hermanos Betlehemitas, Hermanos de La Salle, Monjas Dominicas, Trinitarias, Josefinas, Filipenses, Hermanas de Nazaret, Hijas de la Caridad, Hermanos de la Cruz Blanca; Colaboradores insignes de la Diócesis; Catequistas y representantes de Cáritas. 
El Presbiterio fue adornado sobriamente con flores blancas ( lillium ), para no deslucir el Retablo de Plata, Hornacina y Sagrada Imagen. Ante las gradas del presbiterio se colocaron dos reclinatorios recubiertos de damasco rojo, cedidos por la Madres Clarisas, para que ante ellos se detuvieran SS. MM. 

En el antepresbiterio, al lado de la Epístola, se dispuso la mesa de la Sala de Juntas de la Esclavitud, recubierta para la ocasión con terciopelo rojo, adornado el frente con galón y con el escudo de la Esclavitud bordado en oro, obra del bordador Don Ramón Francisco Fernández Caro. Sobre la mesa se había colocado el nuevo Libro de Firmas de la Esclavitud, encargado con motivo de tan importante acontecimiento y elaborado por el taller de Don Jesús Cortés Gálvez, de Madrid, que realizó el trabajo de encuadernación en piel, con el escudo de la Esclavitud en la cubierta y estampaciones en oro. El nuevo Libro sería abierto por SS. MM., estampando Sus Firmas, al igual que con el anterior Libro lo hiciera, el 26 de marzo de 1906, S. M. Don Alfonso XIII. S. M. Don Juan Carlos I dedicó la siguiente inscripción: A la Esclavitud del Santísimo Cristo de La Laguna, con nuestro afecto , seguido de su firma y a la derecha, la de S. M. la Reina Doña Sofía.

Junto a esta mesa se dispuso otra más pequeña, para colocar el Libro de Firmas antiguo, la pluma de oro que en 1906 utilizara S. M. Don Alfonso XIII para firmar en el Libro de Honor, en bandeja de plata con fondo de terciopelo, la insignia de oro y brillantes de la Esclavitud que se ofrecería a S. M. el Rey, por ser nuestro Esclavo Mayor Honorario Perpetuo ––realizada por los talleres de Joyería Guzmán––, así como un arcón de madera con las siete medallas de oro y sus correspondientes cadenas, con las imágenes grabadas del Santísimo Cristo de La Laguna y de la Virgen de Candelaria, en el anverso y reverso, respectivamente, para que, a ofrecimiento del Esclavo Mayor, fueran entregadas a Sus Majestades de manos del Sr. Obispo. Tales alhajas, que iban dirigidas a los siete nietos de SS. MM., fueron encargadas a la Joyería Samira de esta Ciudad y sufragadas por esta Esclavitud. 

Habiéndose dejado diáfano el atrio del Santuario para la entrada de los vehículos de la comitiva regia, así como por motivos de seguridad, los Esclavos que no pudieron acceder al templo por las razones expuestas se ubicaron ya en la Plaza de San Francisco, frente a los soportales, junto a los miles de laguneros y tinerfeños que allí se congregaron para vitorear a los Monarcas, y a quienes aclamaban sin cesar mientras se encontraban en el Templo, desde el que se oían tales aclamaciones. A su salida, haciéndose eco de las demandas de los ciudadanos, los regios visitantes se acercaron para saludar a los allí presentes, gesto que fue acogido con gran entusiasmo, numerosos aplausos y vivas muestras de cariño.

Con fecha 30 de noviembre de 2006, el Excmo. Sr. Don Alberto Aza Arias, Jefe de la Casa de S. M., dirige carta al Excmo. y Rvmo. Sr. Obispo de la Diócesis y a esta Esclavitud, en la que comunica: Sus Majestades Los Reyes me encargan que le haga llegar su agradecimiento por el excelente desarrollo del acto y las múltiples atenciones que recibieron durante su estancia en el Real Santuario del Santísimo Cristo de La Laguna, con motivo de su Visita Oficial a esa Comunidad Autónoma./ Le ruego que haga extensivo este agradecimiento a todas las personas de la Esclavitud y de la Diócesis que colaboraron en la visita y, de forma muy especial al Vicario General, Don Antonio Manuel Pérez Morales./ Beso su anillo pastoral con filial afecto. Fdo.: Alberto Aza Arias .

La Esclavitud y su Junta de Gobierno agradecen la inestimable colaboración en los preparativos y desarrollo de la visita de SS. MM. los Reyes al Santuario, por haber contribuido a la brillantez y solemnidad con que se produjo la misma: al Excmo. y Rvdmo. Sr. Obispo de la Diócesis, Don Bernardo Álvarez Afonso, por la dirección de los actos junto a la Esclavitud tras la confirmación de la solicitada visita; al Excmo. Sr. Presidente del Gobierno de Canarias, Don Adán Martín Menis, por la predisposición mostrada desde el momento en que esta Esclavitud le expresó su intención; al Excmo. Sr. Presidente del Parlamento de Canarias, Don Gabriel Mato Adrover, por el manifiesto interés personal mostrado en que SS. MM. incluyeran la visita al Real Santuario y Sagrada Imagen durante su estancia en Tenerife; a la Excma. Sra. Alcaldesa de San Cristóbal de La Laguna, Doña Ana María Oramas González-Moro, así como al conjunto del personal de la Excma. Corporación, por la colaboración con la Esclavitud y los trabajos de limpieza y adecentamiento del atrio y alrededores del Real Santuario; al Jefe de Protocolo de Presidencia del Gobierno de Canarias, Don Manuel Martínez-Fresno, por su colaboración en la organización protocolaria de la visita; a Doña Elsa María Ávila García, por la gestión y control de invitados del Sr. Obispo; a Doña Remedios de Buergo y Oraá, por la cesión de una escribanía de plata que se colocaría en la Mesa de Firmas; a Doña María del Carmen Cedrés León, por la confección del paño de terciopelo de la Mesa de Firmas y labores de costurería; al Esclavo Ayudante de Maestro de Ceremonias, Don Antonio Manuel Rodríguez Cedrés, por la donación del escudo de la Esclavitud bordado en oro, que adornaba el paño de terciopelo de la mesa de firmas; a Doña María Remedios Gómez García, por la cesión de la bandeja de plata para colocar la pluma con la que firmara S. M. Don Alfonso XIII; a Doña María Luisa Maury Verdugo, por la bandeja de plata en la que iban a ser colocados los obsequios para SS. MM.; a Don Francisco Ferrera Hernández, por su ayuda en las labores de colocación de alfombras y decoración del Santuario; a Doña Tomasa Benítez Bacallado, titular de la Joyería Samira, por la presteza en la obtención de las medallas y sus cajas; a los señores Don Manuel González de Aledo y Buergo y Don Álvaro González de Aledo Ascanio, por la elaboración e impresión desinteresada de las tarjetas de invitación; a Don Luis Javier Hernández Hernández, por la decoración floral del Real Santuario; y a todos aquellos que contribuyeron a que la Real visita quede en perpetua memoria de los hijos de esta Ilustre Ciudad.